Aspectos económicos

El coste de tratamiento de las tecnologías tradicionales supone una barrera en muchas zonas del mundo donde el nivel de desarrollo económico no ha alcanzado unos umbrales comparables con las economías occidentales.

En muchos casos los Estados no cuentan con recursos financieros suficientes para abordar el problema del flúor mediante tecnologías tradicionales.

La mayor parte de los países afectados por flúor coinciden con los de menor renta disponible. Por eso las tecnologías más utilizadas son económicas pero producen otros problemas, como el lixiviado de aluminio o el uso de materiales con insuficientes condiciones higiénicas y sanitarias.

HINDROP es una solución low cost que permite el acceso a aguas defluoradas a toda la población.

Aspectos sociales

La toxicidad del flúor supone el desarrollo de dos patologías (fluorosis dental y fluorosis esquelética) con consecuencias irreversibles sobre la salud de las personas.

HINDROP abre una ventana de esperanza a más de 400 millones de personas en el mundo que pueden ver hecha realidad la posibilidad de ingerir aguas sin flúor por el bajo coste de esta tecnología y la simpleza en su uso.

Aspectos medioambientales

Todas las tecnologías actuales tienen las siguientes consecuencias:

  • Las fábricas donde se producen algunos materiales utilizan productos químicos que generan residuos contaminantes con un fuerte impacto local
  • Las plantas de tratamiento necesitan del uso de productos químicos para ayudar al proceso de defluoración, generando residuos contaminantes.
  • El uso de energía eléctrica supone emisiones de CO2
  • Muchos de los tratamientos existentes generan aguas de rechazo con altas concentraciones de sales

HINDROP no genera impacto en su proceso de fabricación ni en el proceso de defluoración.

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